Primera individual de María Dávila en la galería parisina Jean-Marie Oger

ESTILO, 7 Octobre 2024

La muestra "Había aprendido a verme a través de sus ojos" de la artista española María Dávila estará exhibida entre el 8 y 19 de octubre de 2024 por el galerista Jean-Marie Oger, cuyo principal interés es la pintura figurativa contemporánea.

 

Esta primera exposición individual en París de la artista María Dávila (España, 1990) presenta una serie de pasteles centrados en su infancia y su familia. Extraído de la autobiografía Las palabras de Jean-Paul Sartre, el título "Había aprendido a verme a través de sus ojos" refleja el ejercicio de autoanálisis en el que se comprometió para proponer "una aproximación visual a la experiencia de la primera mirada como aspecto fundador de la personalidad".

 

A la edad en que su madre dio a luz a su primer hijo, María Dávila comenzó a revisar algunas grabaciones de video de este período. Tras seleccionar "una serie de fotogramas traducidos al medio pictórico", María Dávila buscaba "profundizar esencialmente en dos cuestiones clave: en primer lugar, la búsqueda de figuras maternas y paternas con las que identificarse; en segundo lugar, ese inevitable empalme de la memoria entre el recuerdo de lo vivido y la imagen técnica que lo reemplaza".

 

En esta etapa prelingüística de la vida, la presencia de los otros condiciona nuestra propia percepción y comienza a moldear nuestro carácter bajo el efecto de su mirada. El reavivamiento de este mundo familiar de rostros, lugares y sensaciones desencadena retrospectivamente una reconstrucción de hechos, impresiones y estados de ánimo de sus familiares más cercanos. Al utilizar las películas de su padre con una interpretación ahora obsoleta, María Dávila ocupa su lugar y se ve a sí misma a través de sus ojos: y al recrear sus propias imágenes a partir de estas bobinas, le devuelve la mirada en una suerte de reflexión sobre la filiación, la mímesis y la alteridad.

 

La serie está compuesta únicamente por escenas de interior, cuerpos en contraluz o en movimiento, miradas frontales que delatan la situación del espectador. Sumado a la combinación o superposición de varias imágenes de una misma secuencia, produce una atmósfera extraña e íntima, una poesía onírica y espectral. Esta sensación de fragilidad se ve intensificada por la técnica empleada -el pastel- por su textura polvorienta. A diferencia de algunas de sus pinturas anteriores, María Dávila trabajaba añadiendo capas y colores, en una mezcla óptica, en una condensación de gestos que borran los límites y los contornos de las formas.

 

"Había aprendido a verme a través de sus ojos" propone un viaje sensible hacia el recuerdo de la infancia. Es un intento de revivir el pasado siendo consciente de su imposibilidad, de mostrar esas sombras esquivas que parecen esconderse detrás de lo visible. Al vincular estas diferentes fuentes -la memoria, la mirada del otro, la imagen técnica, la obra de arte- María Dávila materializa esta experiencia fundacional de despertar a uno mismo y al otro para "resucitar una memoria viva y extinta". Desde su experiencia, proyecta a su vez al espectador en su propia historia, entre la nostalgia y la reapropiación, dándole una perspectiva fresca.